El gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, reapareció públicamente este jueves luego de permanecer varias semanas alejado de la vida pública, en medio de las acusaciones formuladas por autoridades de Estados Unidos que lo señalan por presuntos vínculos con el crimen organizado.
A través de un mensaje publicado en su cuenta de X, Rocha aseguró que permanece en Culiacán, negó estar escondido y afirmó que no ha abandonado el estado.
“Estoy en mi casa, en Culiacán”, escribió el exmandatario, al tiempo que calificó de falsas las versiones sobre una supuesta fuga o clandestinidad.
También rechazó las acusaciones difundidas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos y sostuvo que forman parte de una campaña política en su contra.
¿Por qué desapareció de la vida pública?
Rocha Moya solicitó licencia al cargo a finales de abril, luego de que fiscales estadounidenses solicitaran su detención con fines de extradición por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Desde entonces había permanecido fuera de actos públicos mientras la Fiscalía General de la República mantiene abierta una investigación derivada de la solicitud estadounidense.
La polémica por su seguridad
La reaparición también coincidió con nuevas declaraciones del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, quien aclaró que Rubén Rocha Moya no cuenta con protección del Gabinete de Seguridad federal.
El funcionario explicó que el exgobernador no solicitó medidas de protección al Gobierno federal y que la escolta con la que actualmente cuenta corresponde únicamente a corporaciones del Gobierno de Sinaloa, como ocurre con otros exmandatarios estatales.
Con ello, Harfuch corrigió versiones previas que señalaban que la Federación había recomendado otorgarle protección.
Además, precisó que ninguno de los exfuncionarios sinaloenses señalados por Estados Unidos recibe escoltas de la Defensa, la Marina, la SSPC o la Fiscalía General de la República.
¿Qué dice el Gobierno de México?
La presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que, hasta el momento, no existen pruebas judiciales en México que acrediten las acusaciones formuladas por Estados Unidos.
En ese sentido, el Gobierno federal sostiene que será la Fiscalía General de la República la encargada de determinar si existen elementos para ejercer alguna acción penal contra Rocha Moya.
Un caso que sigue abierto
Aunque Rocha Moya insiste en que es inocente y asegura que colaborará con las autoridades mexicanas, el caso continúa generando tensiones entre México y Estados Unidos.
Mientras la investigación de la FGR permanece abierta, el exgobernador busca mantenerse activo públicamente y rechaza los señalamientos que lo vinculan con el crimen organizado.
