Autoridades federales detuvieron a Juvenal Jiménez Loza, alias “El Padrino”, señalado como presunto líder de una red internacional dedicada a la trata de personas, que operaba principalmente en la frontera norte del país.
El sospechoso contaba con una orden de aprehensión por los delitos de trata de personas y delincuencia organizada, además de una ficha roja de Interpol, por lo que era considerado prófugo de la justicia mexicana.
De acuerdo con las investigaciones, Jiménez Loza estaría vinculado con una estructura criminal que reclutaba y explotaba a mujeres en centros nocturnos, particularmente en establecimientos de la zona fronteriza, donde presuntamente obligaban a las víctimas a realizar actividades sexuales bajo coerción.
El caso está relacionado con una red que operaba en el bar “Adelitas” de Tijuana, un establecimiento que durante años fue señalado por autoridades federales como punto de explotación de mujeres víctimas de trata.
La Fiscalía General de la República (FGR), a través de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada, ha investigado el funcionamiento de esta organización y las presuntas irregularidades judiciales que habrían permitido que algunos integrantes obtuvieran beneficios legales o retrasaran su captura.
Antes de su captura, “El Padrino” ya había sido señalado por autoridades como uno de los principales operadores de la red, e incluso había logrado obtener amparos judiciales en el pasado mientras se encontraba prófugo.
Las investigaciones apuntan a que la organización operaba mediante reclutamiento, traslado y explotación de mujeres, actividades que podrían extenderse más allá de México debido a sus presuntos vínculos con redes internacionales.
Tras su detención, el presunto líder criminal fue puesto a disposición de las autoridades federales, que determinarán su situación jurídica en las próximas horas mientras continúan las investigaciones sobre la red de trata y sus posibles cómplices.
