Un fuerte terremoto de magnitud 7.1 sacudió este martes la prefectura de Kumamoto, en el suroeste de Japón, provocando el colapso parcial de un centro comercial y dejando un saldo preliminar de víctimas mortales, además de decenas de personas heridas y desaparecidas.
El incidente más grave ocurrió en el Aeon Mall Kumamoto, ubicado en la localidad de Kashima, donde una explosión registrada después del sismo provocó el derrumbe de parte del segundo piso del inmueble. De acuerdo con los primeros reportes, las autoridades presumen que la explosión pudo estar relacionada con una fuga de gas, aunque la causa continúa bajo investigación.
Equipos de bomberos, policías y elementos de las Fuerzas de Autodefensa mantienen las labores de búsqueda y rescate entre los escombros, mientras continúan las réplicas que dificultan el ingreso de los rescatistas. Medios locales reportan que varias personas permanecen desaparecidas y que se teme un aumento en el número de fallecidos conforme avancen las labores de recuperación.
El terremoto también ocasionó daños en carreteras, puentes y viviendas, además de la suspensión temporal de los trenes de alta velocidad Shinkansen, el cierre del Aeropuerto Aso Kumamoto y cortes en el suministro eléctrico para decenas de miles de hogares. Como medida preventiva, las autoridades emitieron una alerta de tsunami que posteriormente fue cancelada.
La primera ministra, Sanae Takaichi, activó los protocolos de emergencia y ordenó el despliegue de personal para atender a la población afectada y evaluar los daños. Asimismo, exhortó a los habitantes a mantenerse atentos ante posibles réplicas y seguir las indicaciones de Protección Civil.
El estado de Kumamoto ya había sido escenario de una serie de terremotos devastadores en 2016, por lo que este nuevo sismo revive la preocupación por la alta actividad sísmica de Japón, uno de los países con mayor riesgo geológico debido a su ubicación sobre el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico
