En las primeras horas, el Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos reportó aproximadamente 15 personas desaparecidas o sin localizar, aunque posteriormente la cifra llegó a ser de hasta 30.
Con el avance de las labores de búsqueda, la mayoría fueron localizadas o rescatadas. Al 2 de septiembre, una persona continúa desaparecida, mientras que dos excursionistas fueron confirmados como fallecidos: John Giusti, de 46 años, y Brent Rosenkranz, de 42, ambos originarios de Texas.
El tercer integrante del grupo con el que realizaban una caminata, Timothy Allen Smith, de 53 años, continúa siendo buscado.
Hasta ahora, 82 personas han sido rescatadas, muchas de ellas mediante helicópteros debido a las condiciones complicadas dentro del cañón.
La inundación destruyó infraestructura
La fuerza del agua provocó daños importantes en la zona. Varias pasarelas y senderos fueron destruidos y la inundación afectó la infraestructura hidráulica que abastece de agua a visitantes y residentes del interior del parque.
Ante los daños, las autoridades mantienen cerradas instalaciones como Phantom Ranch y Bright Angel Campground, mientras continúan los trabajos de búsqueda, rescate y evaluación de daños.
Además, las autoridades mantienen vigilancia ante la posibilidad de nuevas tormentas que podrían generar más inundaciones repentinas y desprendimientos en las zonas afectadas.
El Parque Nacional del Gran Cañón permanece abierto parcialmente, pero las autoridades han impuesto restricciones en algunas áreas y exhortan a los visitantes a mantenerse alejados de las zonas de riesgo.
