Ismael Zambada García, conocido como “El Mayo”, es considerado una de las figuras más influyentes en la historia del narcotráfico en México. Durante más de cuatro décadas logró mantenerse fuera del alcance de las autoridades y se consolidó como uno de los principales líderes del Cártel de Sinaloa junto a Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Su historia dio un giro en julio de 2024, cuando fue detenido en Estados Unidos. Dos años después, en julio de 2026, fue condenado a cadena perpetua por una corte federal estadounidense tras declararse culpable de diversos cargos relacionados con el crimen organizado.
De campesino a líder del Cártel de Sinaloa
Antes de convertirse en uno de los narcotraficantes más conocidos del mundo, Zambada trabajó como campesino en Sinaloa. Entre las décadas de 1980 y 1990 comenzó a involucrarse en el tráfico de drogas y formó parte del Cártel de Juárez, encabezado por Amado Carrillo Fuentes, “El Señor de los Cielos”.
Tras la muerte de Carrillo Fuentes en 1997, Zambada fortaleció su propia estructura y consolidó una alianza con Joaquín “El Chapo” Guzmán. Juntos impulsaron el crecimiento del Cártel de Sinaloa, que con los años se convirtió en una de las organizaciones criminales más poderosas del continente.
A diferencia de otros capos, “El Mayo” mantuvo un perfil discreto, evitó las apariciones públicas y logró permanecer prófugo durante más de 40 años.
El capo que construyó un imperio criminal
Según las autoridades estadounidenses, la organización encabezada por Zambada controló durante años importantes rutas para el tráfico de cocaína, heroína, metanfetamina y, más recientemente, fentanilo hacia Estados Unidos.
Su influencia también se extendía al llamado Triángulo Dorado, la región montañosa que une Sinaloa, Durango y Chihuahua. Desde esa zona, presuntamente coordinaba operaciones apoyadas por colaboradores, operadores financieros y grupos armados.
Las investigaciones también lo vinculan con esquemas de lavado de dinero mediante empresas y operaciones financieras, además de redes de abastecimiento de precursores químicos provenientes de Asia y contactos con organizaciones dedicadas al tráfico de drogas en Sudamérica.
Los golpes a su organización y la ruptura con Los Chapitos
Con el paso de los años, el círculo cercano de “El Mayo” comenzó a debilitarse. Su hermano Jesús “El Rey” Zambada y varios de sus hijos fueron capturados y extraditados a Estados Unidos entre 2010 y 2019.
Algunos de ellos colaboraron con la justicia estadounidense y participaron como testigos en procesos judiciales, incluido el juicio contra Joaquín “El Chapo” Guzmán, estas colaboraciones representaron un golpe importante para la estructura del Cártel de Sinaloa.
Mientras tanto, la organización comenzó a fragmentarse. Tras la captura y extradición de “El Chapo”, surgieron diferencias entre las distintas facciones del cártel, dando paso al liderazgo compartido entre “El Mayo” y los hijos de Guzmán, conocidos como Los Chapitos.
La captura que puso fin a un prófugo
El 25 de julio de 2024 terminó una de las fugas más prolongadas del crimen organizado en México. De acuerdo con la versión de las autoridades estadounidenses, Zambada acudió a una reunión convocada por Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo”, donde presuntamente fue engañado y trasladado por la fuerza a Estados Unidos en un avión privado.
La aeronave aterrizó en Nuevo México, donde tanto Guzmán López como Zambada quedaron bajo custodia de las autoridades federales. El hecho fue interpretado como una traición dentro del propio Cártel de Sinaloa.
Tras la captura de “El Mayo”, la confrontación entre su facción y Los Chapitos se intensificó en Sinaloa, provocando una escalada de violencia que continúa afectando a distintas comunidades del estado.
La condena y el futuro para el Cártel de Sinaloa
En agosto de 2025, Ismael se declaró culpable de cargos relacionados con delincuencia organizada, luego de alcanzar un acuerdo con la Fiscalía estadounidense para evitar la pena de muerte.
Antes de recibir sentencia fue trasladado a un hospital penitenciario debido a problemas de salud asociados con su edad. Finalmente, el 20 de julio de 2026 fue condenado a cadena perpetua por una corte federal de Estados Unidos.
Aunque “El Mayo” permanecerá en prisión de por vida, las autoridades consideran que la estructura que ayudó a construir continúa operando. Diversos reportes señalan que su hijo, Ismael Zambada Sicairos, alias “Mayito Flaco”, mantiene influencia dentro de la facción conocida como La Mayiza, que continúa enfrentándose a Los Chapitos por el control del Cártel de Sinaloa.
