Un exintegrante de la Guardia Nacional, identificado en redes sociales como Tony Galgo, anunció su baja voluntaria de la institución mediante un video en el que denunció diversas presuntas irregularidades al interior de la corporación, entre ellas actos de corrupción, detenciones arbitrarias y uso excesivo de la fuerza.
En su mensaje, el exoficial aseguró que antes de incorporarse a la Guardia Nacional tenía una percepción distinta sobre las Fuerzas Armadas; sin embargo, afirmó que durante su servicio fue testigo de prácticas que, a su juicio, contradicen los principios con los que ingresó. También cuestionó que la seguridad pública sea desempeñada por personal con formación militar, al considerar que ello influye en la manera en que se atienden las labores policiales.
Además de las presuntas irregularidades operativas, Tony Galgo señaló que dentro de la institución existirían problemas como hostigamiento y acoso sexual, consumo de sustancias prohibidas entre algunos elementos y cooperaciones económicas para solventar necesidades relacionadas con el funcionamiento de las unidades, incluyendo el mantenimiento de patrullas que, según afirmó, presentan deficiencias mecánicas.
Durante su despedida, el exelemento sostuvo que decidió separarse de la corporación porque no deseaba continuar formando parte de un sistema con el que ya no se identificaba. Aseguró que se retiró “con la frente en alto” y afirmó que durante su servicio nunca recibió dinero de la ciudadanía ni participó en actos de corrupción.
Hasta el momento, la Guardia Nacional no ha emitido un posicionamiento oficial sobre las declaraciones realizadas por el exoficial. Las afirmaciones difundidas en el video corresponden a su testimonio y no constituyen, por sí mismas, una determinación de responsabilidades por parte de las autoridades competentes.
