Después de varios días de búsqueda entre edificios colapsados por los terremotos en Venezuela, Max, uno de los perros rescatistas del Ejército Mexicano, concluyó su misión y regresó a México para iniciar su recuperación tras resultar lesionado durante las labores de rescate.
De acuerdo con los reportes difundidos hasta el momento, Max ayudó a localizar con vida a siete personas, entre ellas dos niños, además de tres perros atrapados entre los escombros. Mientras trabajaba en una zona de estructuras inestables, sufrió una caída y fue atendido por personal veterinario militar, que determinó suspender su participación para evitar una lesión mayor. Su estado de salud es estable.
Max forma parte de los 18 binomios caninos enviados por México como parte de la misión humanitaria integrada por 261 elementos del Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional, desplegada para apoyar las labores de búsqueda y rescate tras los sismos.
Aunque su trabajo en Venezuela terminó antes que el del resto del contingente, su labor lo convirtió en uno de los símbolos de la misión mexicana. Entre ruinas, polvo y jornadas extenuantes, Max demostró por qué los binomios caninos son fundamentales en las primeras horas de una emergencia: su olfato puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
