Una nueva polémica estalló en Chihuahua luego de que se viralizaran imágenes de patrullas de la Policía Municipal que portan el logotipo del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) junto al escudo oficial del gobierno local, situación que generó críticas desde el gobierno federal y abrió un debate sobre identidad institucional, seguridad y colaboración con Estados Unidos.
El tema llegó hasta la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien cuestionó el uso de símbolos de corporaciones extranjeras en unidades oficiales mexicanas.
“Yo prefiero Chihuahua que Nueva York”, declaró la mandataria al ser cuestionada sobre las patrullas municipales.
Sheinbaum también señaló que, aunque México puede aprender de estrategias de seguridad internacionales, utilizar emblemas oficiales extranjeros refleja una visión donde “lo de fuera” se considera superior.
Las unidades pertenecen a la administración del alcalde panista Marco Bonilla, quien posteriormente defendió la decisión y aseguró que el uso de los logotipos forma parte de una relación de colaboración y hermanamiento con corporaciones estadounidenses.
Según Bonilla, las patrullas incluyen la leyenda “corporaciones hermanas” y buscan reflejar cooperación en temas de seguridad pública y capacitación policial.
Sin embargo, el caso ocurre en un contexto especialmente delicado para Chihuahua. En semanas recientes, el estado ha estado bajo fuerte atención nacional tras la controversia por la presencia presuntamente irregular de agentes estadounidenses —incluyendo supuestos elementos de la CIA— en operativos antidrogas realizados en la Sierra Tarahumara.
La discusión también se conecta con el proyecto de vigilancia Plataforma Centinela impulsado por el gobierno estatal de Maru Campos, el cual ha sido cuestionado por posibles colaboraciones opacas con agencias estadounidenses y por el creciente uso de sistemas de inteligencia y monitoreo.
En redes sociales, la polémica dividió opiniones. Algunos usuarios consideraron que adoptar modelos policiacos estadounidenses refleja intención de modernizar corporaciones locales, mientras otros criticaron lo que consideran una pérdida de identidad institucional y una dependencia simbólica hacia Estados Unidos.
