Irán anunció el nombramiento de Mojtaba Khamenei como nuevo Líder Supremo de la República Islámica, tras la muerte de su padre, el ayatolá Alí Khamenei, ocurrida a finales de febrero durante ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel contra altos mandos iraníes.
La decisión fue tomada por la Asamblea de Expertos, el órgano religioso encargado de designar al máximo líder político y espiritual del país, cargo que concentra amplios poderes sobre el gobierno, las fuerzas armadas y la política exterior.
Con 56 años, Mojtaba Khamenei se convierte en el tercer Líder Supremo desde la Revolución Islámica de 1979. Durante años fue considerado una figura influyente dentro del régimen, con fuertes vínculos con sectores conservadores y con la Guardia Revolucionaria, aunque mantuvo un perfil público relativamente bajo.
Su llegada al poder ocurre en un contexto de escalada militar en Medio Oriente, luego de enfrentamientos directos entre Irán, Estados Unidos e Israel que han provocado ataques cruzados, víctimas civiles y una fuerte tensión en la región.
El nombramiento también ha generado críticas internacionales. El presidente estadounidense Donald Trump calificó la designación como “inaceptable” y advirtió que el nuevo líder iraní podría enfrentar fuertes presiones externas en medio del conflicto.
Analistas consideran que la elección de Mojtaba Khamenei apunta a mantener la línea dura del régimen iraní y a garantizar continuidad política tras la muerte de su padre, quien gobernó el país durante casi cuatro décadas.
