Una nueva ola de amenazas de bomba obligó a desviar y realizar aterrizajes de emergencia de al menos 14 vuelos comerciales en distintos países de Europa este jueves 5 de noviembre. Los incidentes también provocaron el despliegue de aviones de combate para escoltar algunas aeronaves, aunque hasta el momento no se han encontrado explosivos.
Las alertas involucraron vuelos de aerolíneas como Ryanair, Aer Lingus, Wizz Air, Finnair y LOT Polish Airlines, con rutas que conectaban ciudades como Copenhague, Dublín, Helsinki, Madrid, Milán y Varsovia.
Entre los casos reportados, un avión de Aer Lingus que viajaba de Dublín a Roma fue desviado a una base aérea militar en Évreux, Francia, donde especialistas en desactivación de explosivos inspeccionaron la aeronave. Sus 151 pasajeros y seis tripulantes resultaron ilesos.
Por otra parte, tres vuelos de Ryanair con destino a Sofía, Bulgaria, recibieron amenazas. Dos aterrizaron en la capital búlgara y uno fue desviado a Plovdiv; los tres fueron escoltados por aviones de combate. También se reportó que cazas italianos acompañaron un vuelo de Finnair procedente de Helsinki hasta Roma.
Los hechos se suman a una primera serie de amenazas registrada desde el lunes 2 de noviembre. Ese día, un vuelo de Wizz Air que cubría la ruta de Londres-Luton a Sofía fue desviado a Budapest, Hungría, luego de recibir una alerta de bomba. Posteriormente, el martes 3, al menos 10 vuelos de distintas aerolíneas fueron objeto de amenazas, lo que derivó en revisiones de seguridad, desvíos y el cierre temporal de operaciones en el aeropuerto de Varsovia.
En esa primera oleada también se reportaron amenazas contra aeronaves de Ryanair, Wizz Air, LOT Polish Airlines y Scandinavian Airlines (SAS). En uno de los casos, un avión recibió escolta de la Fuerza Aérea italiana.
Aunque las autoridades han señalado que las amenazas no han resultado creíbles o han sido falsas, los protocolos de seguridad se activaron en cada caso. Hasta ahora no se ha identificado públicamente a los responsables ni se ha confirmado que todos los incidentes estén relacionados.
La sucesión de alertas ocurre en un contexto de preocupación por posibles amenazas híbridas en Europa, que incluyen
. Sin embargo, las autoridades no han atribuido estos episodios a ningún gobierno u organización.
