Elementos del Ejército Mexicano localizaron una cueva en la zona serrana de San Francisco de Ixcatán, Zapopan, Jalisco, que presuntamente era utilizada como campamento y punto de monitoreo por integrantes de un grupo delictivo. En el sitio fueron aseguradas armas, equipo táctico, vehículos y una cantidad importante de explosivos.
De acuerdo con autoridades, durante los recorridos de vigilancia se ubicó el campamento en una zona de difícil acceso. En el lugar fueron encontrados seis armas largas, cargadores, chalecos balísticos, radios de comunicación, cuatro vehículos y cinco motocicletas, además de otros objetos utilizados para permanecer en el sitio.
Uno de los principales hallazgos fueron 35 artefactos explosivos, entre ellos 25 espoletas diseñadas para ser utilizadas en drones y 10 explosivos improvisados tipo niple. Debido al riesgo que representaba trasladarlos, elementos del grupo TEDAX de la Secretaría de Seguridad de Jalisco realizaron su neutralización en el lugar mediante un procedimiento controlado.
El secretario de Seguridad de Jalisco, Juan Pablo Hernández González, explicó que las condiciones geográficas de la zona y las características de los explosivos llevaron a las autoridades a destruirlos ahí mismo, una vez establecido un perímetro de seguridad.
Las autoridades también señalaron que, por la forma en que fueron fabricados los dispositivos, podría existir participación o capacitación de exmilitares de los llamados Kaibiles de Guatemala. Sin embargo, el funcionario aclaró que esta es una hipótesis basada en las características de manufactura y que no existe información para atribuir los explosivos a un grupo delincuencial específico.
El sitio permanece bajo resguardo de las autoridades mientras continúan las investigaciones para determinar quién utilizaba el campamento y cuál era el propósito de los materiales asegurados. Hasta ahora, las autoridades federales no han confirmado públicamente personas detenidas por este aseguramiento.
