Una de las peores emergencias registradas recientemente en la región del Himalaya continúa dejando un saldo creciente de víctimas. Las inundaciones repentinas que golpearon el norte de Nepal el 26 de agosto han dejado 359 cuerpos recuperados, mientras cientos de personas permanecen desaparecidas.
El desastre ocurrió en la zona del río Bhote Koshi, cerca de la frontera con China, y provocó daños severos en viviendas, carreteras, puentes, instalaciones hidroeléctricas y otras infraestructuras. El gobierno nepalí mantiene desplegados equipos de seguridad, rescate y atención médica en las zonas afectadas.
Cientos de extranjeros siguen desaparecidos
De acuerdo con la actualización más reciente de las autoridades nepalíes, 596 personas provenientes de 33 países continúan desaparecidas. La cifra todavía está sujeta a verificación mientras avanzan las labores de búsqueda.
Entre los desaparecidos se encuentran turistas y peregrinos extranjeros que se encontraban en una región frecuentada por visitantes que se dirigen hacia zonas del Himalaya y el monte Kailash.
Reportes internacionales sitúan en más de 1,400 el número de desaparecidos al sumar los registros de Nepal y la región china del Tíbet. En el lado tibetano se contabilizan además 558 personas desaparecidas y al menos tres fallecidos.
La magnitud de la tragedia también ha provocado que varios gobiernos busquen localizar a sus ciudadanos. Entre los desaparecidos hay personas de India, Estados Unidos, Australia, Reino Unido y Canadá, entre otros países.
¿Qué provocó la inundación?
Aunque inicialmente se consideró que un movimiento sísmico podía haber provocado el desastre, análisis posteriores apuntan a un colapso de hielo y roca en una zona glaciar, que generó una enorme avalancha de material y agua hacia el río Lhende/Bhote Koshi.
La avalancha arrastró grandes cantidades de lodo, rocas y agua, provocando una crecida súbita que destruyó poblaciones e infraestructura a su paso. Imágenes satelitales y análisis científicos han respaldado la hipótesis del deslizamiento de hielo y roca como detonante.
Rescates complicados por la destrucción
Las labores de rescate enfrentan importantes obstáculos debido a que carreteras y puentes quedaron destruidos, mientras varias comunidades permanecen aisladas.
Más de 5 mil elementos del Ejército y la Policía de Nepal participan en las labores de búsqueda y rescate. Helicópteros están siendo utilizados para trasladar sobrevivientes y llevar alimentos, medicinas y otros suministros a las zonas más afectadas.
Las autoridades también mantienen vigilancia sobre otros posibles riesgos, incluida la formación de lagos glaciares que podrían provocar nuevos desbordamientos.
La emergencia continúa activa y las autoridades advierten que el balance de víctimas podría aumentar conforme los equipos puedan acceder a las zonas más devastadas.
