La presidenta Claudia Sheinbaum anunció un reforzamiento de la seguridad para inspectores estadounidenses, productores y empacadores de aguacate en Michoacán, luego de que Estados Unidos retirara temporalmente a su personal encargado de supervisar las exportaciones debido a amenazas.
Durante su conferencia matutina de este lunes, la mandataria confirmó que los inspectores estadounidenses recibieron amenazas y que México acordó establecer mayores medidas de protección para garantizar su trabajo y permitir la continuidad de las exportaciones hacia Estados Unidos.
Sheinbaum explicó que el Gobierno de Estados Unidos no había informado previamente a México sobre las amenazas contra sus inspectores. No obstante, una vez conocida la situación, se estableció coordinación con las autoridades mexicanas para reforzar la seguridad en la región aguacatera.
La presidenta señaló que la protección no se limitará al personal estadounidense, sino que también contempla a productores y empacadores mexicanos, sectores que forman parte de una cadena productiva considerada estratégica para el comercio entre ambos países.
El anuncio ocurre después de que Estados Unidos suspendiera temporalmente las inspecciones del Departamento de Agricultura (USDA) en Michoacán, medida que impidió autorizar nuevos embarques de aguacate hacia ese país.
Como parte de la respuesta, el Gobierno mexicano desplegó más de mil 500 elementos del Ejército y la Guardia Nacional en la franja aguacatera del estado, con presencia en zonas productoras y rutas vinculadas con el traslado y comercialización del fruto.
La estrategia ya permitió avanzar en la reapertura de operaciones. De acuerdo con información difundida este lunes, 45 empacadoras de aguacate ya reanudaron actividades, mientras continúan las medidas de seguridad para garantizar las inspecciones estadounidenses.
La situación tiene relevancia económica debido a la dependencia del sector mexicano del mercado estadounidense, ya que Michoacán es el principal estado productor de aguacate del país y Estados Unidos representa el principal destino de sus exportaciones.
El esquema de exportación requiere que los aguacates sean producidos en huertos verificados y certificados por autoridades mexicanas y que, antes de ser enviados a Estados Unidos, sean inspeccionados en las empacadoras por personal del USDA.
Sheinbaum sostuvo que el objetivo es mantener las condiciones necesarias para que las inspecciones y las exportaciones continúen, mientras el Gobierno mexicano mantiene el despliegue de seguridad en la zona.
La presidenta también ha señalado que la prioridad es garantizar la seguridad de quienes participan en la cadena aguacatera y evitar que las amenazas vuelvan a interrumpir el comercio entre México y Estados Unidos.
