Sedena despliega operación de desminado en Michoacán; han localizado 625 narcominas

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La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) mantiene un operativo especializado para localizar y destruir artefactos explosivos improvisados, conocidos como narcominas, en diversos municipios de Michoacán, donde desde noviembre de 2025 se han detectado 625 explosivos utilizados presuntamente por grupos del crimen organizado. La estrategia busca reducir el riesgo para la población civil y el personal de seguridad que opera en la región.

Las labores son realizadas por personal especializado del Agrupamiento de Ingenieros Felipe Ángeles, unidad del Ejército Mexicano entrenada en detección, desactivación y destrucción de explosivos. Para ello emplean detectores de metales, drones, vehículos especializados y equipos de protección diseñados para intervenir en zonas de alto riesgo.

¿Dónde se han localizado?

De acuerdo con la Sedena, la mayoría de las narcominas han sido encontradas en municipios de la región de Tierra Caliente, entre ellos Apatzingán, Buenavista, Tepalcatepec, Aguililla, Coalcomán y Cotija, donde grupos delictivos mantienen disputas por el control territorial. Los explosivos suelen colocarse en brechas, caminos de terracería, parcelas y accesos a comunidades para dificultar el avance de fuerzas de seguridad o de grupos rivales.

¿Qué son las narcominas?

Las llamadas narcominas son artefactos explosivos improvisados (AEI) fabricados de manera artesanal con explosivos, detonadores y recipientes metálicos o de PVC. En muchos casos son activadas por presión al paso de vehículos o personas, aunque también pueden detonarse a distancia.

Su uso ha aumentado en los últimos años en entidades como Michoacán, Jalisco, Guanajuato y Zacatecas, convirtiéndose en una de las principales amenazas para militares, policías y habitantes de comunidades rurales.

Una amenaza creciente

Especialistas en seguridad consideran que el uso de narcominas representa una escalada en la capacidad operativa de los grupos criminales, ya que este tipo de explosivos busca frenar el ingreso de las autoridades y proteger zonas bajo su influencia.

Durante el operativo de desminado, los militares inspeccionan caminos, parcelas y áreas serranas para localizar los artefactos, los cuales son destruidos mediante explosiones controladas para evitar riesgos a la población.

La Sedena señaló que el despliegue continuará en las zonas de mayor incidencia con el objetivo de retirar más explosivos y disminuir el peligro para los habitantes de las comunidades afectadas, así como para el personal que participa en las operaciones de seguridad.

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