La Fiscalía General del Estado de Oaxaca detuvo al presidente municipal de Santa María Chilchotla, Regino Gallardo González, por su presunta responsabilidad en los delitos de extorsión agravada y homicidio en grado de tentativa.
De acuerdo con la carpeta de investigación 39/2026, los hechos ocurrieron en septiembre de 2024, cuando un grupo de personas armadas irrumpió en un domicilio de dicho municipio ubicado en la región de la Cañada para realizar presuntos cobros de “derecho de piso” y agredir a los habitantes del lugar.
Las investigaciones de la Fiscalía permitieron acreditar la probable participación del edil en los hechos, por lo que un juez libró la orden de aprehensión que posteriormente fue ejecutada por agentes ministeriales.
Además de los delitos de extorsión y tentativa de homicidio, la Fiscalía estatal informó que mantiene abiertas diversas líneas de investigación para determinar los posibles alcances de la célula delictiva con la que presuntamente estaría vinculado el alcalde, así como eventuales nexos con grupos criminales que operan en la zona limítrofe entre Oaxaca y Veracruz.
Hasta el momento, las autoridades no han detallado el lugar exacto donde fue realizada la detención ni si existen más personas involucradas en el caso.
La Fiscalía de Oaxaca señaló que el caso forma parte de una estrategia para evitar que cargos públicos sean utilizados como protección frente a investigaciones criminales.
La detención ocurre en un contexto marcado por varios casos recientes de alcaldes o funcionarios municipales investigados o detenidos en Oaxaca por delitos de alto impacto, incluyendo homicidio, tentativa de homicidio y presuntos vínculos con grupos criminales.
Santa María Chilchotla es un municipio regido por el sistema normativo indígena y se localiza en la región mazateca de Oaxaca, una zona que en los últimos años ha enfrentado conflictos relacionados con violencia regional y presencia de grupos delictivos
