El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó el pasado 16 de febrero a Cuba como una “nación fallida”, en medio de la crisis de combustible que afecta a la isla y que ha provocado la paralización de vuelos y operaciones aeroportuarias.
La situación se agravó luego de que Venezuela suspendiera los envíos de petróleo, mientras que México anunció que también detendría el suministro tras advertencias de Washington sobre la posible imposición de aranceles.
Donald Trump advirtió que, si los acuerdos fracasan, una operación similar a la realizada en Venezuela “no sería muy difícil”; no ofreció detalles sobre el tipo de operación a la que se refirió, pero sus declaraciones elevaron la tensión diplomática en la región.
