Cada 9 de febrero en México se realiza la conmemoración de la Marcha de la Lealtad, un acto cívico-militar que recuerda uno de los momentos más simbólicos de respaldo institucional al presidente Francisco I. Madero durante la crisis política de 1913.
La fecha remite al 9 de febrero de ese año, cuando cadetes del Colegio Militar escoltaron al presidente desde el Castillo de Chapultepec hasta Palacio Nacional, en medio del levantamiento militar que posteriormente daría inicio a la llamada Decena Trágica. La acción fue interpretada como un gesto de lealtad a las instituciones constitucionales y al gobierno legítimo.
De acuerdo con registros históricos, la escolta fue organizada para demostrar públicamente que sectores del Ejército permanecían fieles al orden constitucional frente a la sublevación encabezada por militares rebeldes. La marcha recorrió Paseo de la Reforma y calles del Centro Histórico hasta llegar al Zócalo capitalino, donde el mandatario continuó sus actividades oficiales bajo resguardo militar.
Desde entonces, la Marcha de la Lealtad se recuerda anualmente con ceremonias encabezadas por autoridades civiles y militares, principalmente en el Castillo de Chapultepec, como símbolo de disciplina, institucionalidad y defensa del Estado mexicano.
