A tres semanas de los devastadores terremotos que sacudieron el centro-norte de Venezuela, el saldo oficial aumentó a 4 mil 829 personas fallecidas y más de 16 mil heridas, mientras continúan las labores de búsqueda, identificación de víctimas y reconstrucción en las zonas más afectadas.
Las autoridades informaron que los trabajos de rescate siguen activos, aunque cada vez se concentran más en la recuperación de cuerpos entre los edificios colapsados. Al mismo tiempo, brigadas médicas y de protección civil mantienen la atención a miles de personas que permanecen en refugios temporales.
Una tragedia que sigue creciendo
Los dos terremotos, registrados el 24 de junio, provocaron el colapso de cientos de edificios, severos daños en infraestructura y dejaron comunidades enteras incomunicadas, principalmente en el estado La Guaira, donde se concentró gran parte de la destrucción.
Con la actualización más reciente, el número de fallecidos aumentó en casi 500 personas respecto al reporte emitido días atrás, debido a que continúan identificándose cuerpos recuperados entre los escombros y en zonas de difícil acceso.
Miles de heridos y desplazados
Además de las víctimas mortales, el Gobierno venezolano confirmó que más de 16 mil personas resultaron lesionadas, muchas de ellas con heridas graves que requieren rehabilitación de largo plazo.
También permanecen cerca de 18 mil personas sin vivienda, por lo que continúan operando albergues temporales mientras avanzan los planes de reconstrucción y reubicación de familias afectadas.
Continúan las labores de rescate
Equipos de emergencia venezolanos, junto con rescatistas enviados por distintos países, siguen trabajando en las zonas siniestradas para localizar posibles sobrevivientes y recuperar cuerpos que permanecen bajo toneladas de escombros.
Las autoridades reconocen que aún existen personas desaparecidas y que el número de víctimas podría seguir aumentando conforme concluyan las tareas de búsqueda.
La reconstrucción apenas comienza
Mientras continúa la emergencia humanitaria, el Gobierno venezolano inició un censo para asignar nuevas viviendas y apoyar a las familias que lo perdieron todo. Paralelamente, organismos internacionales mantienen el envío de ayuda humanitaria, alimentos, medicamentos y personal especializado para atender la crisis.
Especialistas advierten que la recuperación de las zonas devastadas podría prolongarse durante varios años debido a la magnitud de los daños ocasionados por los sismos.
