Un fuerte operativo de seguridad fue desplegado en la sierra de Coyuca de Catalán, Guerrero, luego de que en redes sociales circularan denuncias sobre presuntos enfrentamientos entre grupos armados y ataques con drones cargados con explosivos contra comunidades de la región. Sin embargo, tras recorrer la zona, autoridades federales informaron que no localizaron personas fallecidas ni lesionadas, por lo que reportaron saldo blanco.
El despliegue estuvo encabezado por elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), la Guardia Nacional y la Policía Estatal, quienes ingresaron a diversas localidades serranas tras las versiones difundidas en redes sociales que advertían sobre una posible masacre.
¿Qué denunciaban los habitantes?
Las alertas comenzaron cuando pobladores reportaron la presencia de hombres armados y supuestos ataques con drones explosivos en comunidades como Guajes de Ayala, además de enfrentamientos entre grupos criminales que disputan el control de esa zona de la Tierra Caliente de Guerrero. Videos y mensajes difundidos en redes sociales mostraban detonaciones y habitantes resguardándose en sus viviendas.
Aunque las autoridades no confirmaron esas versiones, reconocieron que el operativo se realizó precisamente para verificar las denuncias y brindar seguridad a la población.
No hubo muertos, pero persiste la crisis
Tras recorrer las comunidades señaladas, las fuerzas de seguridad informaron que no encontraron personas sin vida ni evidencias que confirmaran una masacre. Sin embargo, autoridades locales admitieron que la situación sigue siendo complicada porque varias localidades permanecen incomunicadas, con dificultades para el abastecimiento de alimentos y el acceso a servicios básicos.
Una región marcada por la violencia
Coyuca de Catalán forma parte de una de las zonas más conflictivas de Guerrero. Desde hace meses, comunidades serranas han denunciado la presencia de grupos del crimen organizado que mantienen una disputa por el control del territorio, situación que ha provocado desplazamientos de familias, bloqueos de caminos y hechos violentos recurrentes. Apenas semanas atrás también se reportó la irrupción de hombres armados en la región, lo que incrementó la tensión entre los habitantes.
Continúa la vigilancia
Las autoridades señalaron que el operativo permanecerá en la zona para reforzar la seguridad y dar seguimiento a cualquier nueva denuncia de la población.
Aunque el saldo oficial fue blanco, el caso volvió a poner sobre la mesa el clima de incertidumbre que viven las comunidades de la sierra de Guerrero, donde las versiones que circulan en redes sociales suelen anticipar hechos de violencia que, en ocasiones, tardan horas o incluso días en poder ser verificados debido a las difíciles condiciones de acceso.
