Una riña registrada la mañana de este domingo al interior del Centro Penitenciario de Aguaruto, en Culiacán, dejó un saldo de siete personas privadas de la libertad fallecidas y una más lesionada, confirmó la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa.
De acuerdo con las autoridades estatales, el enfrentamiento ocurrió dentro de uno de los módulos del penal, lo que provocó la movilización de personal de custodia, policías estatales, elementos de la Guardia Nacional y del Ejército Mexicano para restablecer el control de las instalaciones.
El secretario de Seguridad Pública estatal, Sinuhé Téllez López, informó que el director del penal notificó a las autoridades sobre los hechos ocurridos durante las primeras horas del día.
“El día de hoy el director del penal de Aguaruto me informó que hubo una riña en el interior del penal, donde lamentablemente fallecieron siete personas privadas de la libertad y una más se encuentra herida”, señaló el funcionario.
Según los primeros reportes, la confrontación ocurrió alrededor de las 7:20 horas dentro del módulo 7 del centro penitenciario. Tras activarse los protocolos de seguridad, las autoridades lograron controlar la situación y asegurar el área.
La Secretaría de Seguridad Pública suspendió las visitas familiares programadas para este domingo mientras continúan las revisiones al interior del penal y se desarrollan las investigaciones correspondientes.
La Fiscalía General del Estado inició los trabajos periciales para determinar las circunstancias exactas del enfrentamiento, así como la identidad de las víctimas. Hasta el momento no se ha informado oficialmente qué originó la riña.
Un penal marcado por la violencia
El caso ocurre apenas días después de otro episodio que volvió a poner bajo la lupa al penal de Aguaruto. En mayo de 2025, un motín derivó en el aseguramiento de armas largas, pistolas, explosivos, drogas, teléfonos celulares, equipo de comunicación e incluso un túnel clandestino dentro de las instalaciones.
Aguaruto también arrastra antecedentes de alto impacto. En 2019, durante el llamado “Culiacanazo”, decenas de internos lograron escapar del penal en medio de los enfrentamientos generados tras la captura de Ovidio Guzmán. Años después, varias de esas evasiones seguían sin resolverse completamente.
Organismos de seguridad y derechos humanos han advertido en diversas ocasiones sobre las condiciones del centro penitenciario y la presunta operación de grupos criminales dentro de sus instalaciones. Además, el penal ha sido señalado por recurrentes hallazgos de armas, drogas y equipos de comunicación prohibidos.
La nueva riña vuelve a evidenciar los desafíos que enfrenta el sistema penitenciario de Sinaloa en un contexto marcado por la disputa entre facciones del crimen organizado y los problemas de control al interior de algunos centros de reclusión
