El gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, compareció este martes ante la Fiscalía General de la República (FGR) en Culiacán, en medio de las investigaciones abiertas tras los señalamientos realizados por autoridades de Estados Unidos sobre presuntos vínculos con el narcotráfico.
A través de un posicionamiento difundido en redes sociales, Rocha Moya informó que respondió a las preguntas formuladas por el Ministerio Público Federal y reiteró su disposición de colaborar con las autoridades mexicanas.
“Tengo la firme determinación de acudir a todo llamado que me haga la autoridad investigadora, en el momento que así lo juzgue necesario. Lo haré porque creo en el Sistema Judicial Mexicano, confío en nuestro Estado de Derecho y respeto a nuestras instituciones de justicia”, expresó el mandatario con licencia.
La comparecencia ocurre después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos señalara públicamente a Rocha Moya y a otros funcionarios sinaloenses por presuntos nexos con facciones del Cártel de Sinaloa, particularmente con “Los Chapitos”.
Las acusaciones estadounidenses sostienen que diversos funcionarios habrían brindado presunta protección política y operativa a integrantes del grupo criminal a cambio de sobornos y apoyo político. Hasta ahora, no se han presentado cargos formales en México contra Rocha Moya.
En su mensaje, el gobernador con licencia también afirmó que continuará defendiendo su inocencia y sostuvo que “la verdad prevalecerá”. Además, expresó respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la defensa de la soberanía nacional frente a presiones externas.
La FGR confirmó desde la semana pasada que Rocha Moya había sido citado junto con otros funcionarios y exfuncionarios relacionados con la investigación derivada de los señalamientos provenientes de Estados Unidos.
El caso ha provocado una fuerte crisis política en Sinaloa y abrió un debate nacional sobre presuntos vínculos entre estructuras gubernamentales y organizaciones criminales. En semanas recientes, dos excolaboradores cercanos a Rocha Moya (el exsecretario de Seguridad, Gerardo Mérida Sánchez, y el exsecretario de Finanzas, Enrique Díaz Vega) se entregaron a autoridades estadounidenses.
Además, las autoridades financieras mexicanas congelaron cuentas relacionadas con personas señaladas dentro de la investigación, mientras continúan las indagatorias tanto en México como en Estados Unidos.
La comparecencia de Rocha Moya también ocurre en medio de una creciente presión política y mediática sobre Morena y el gobierno federal, especialmente tras versiones sobre posibles listas de funcionarios mexicanos investigados por autoridades estadounidenses por presuntos nexos con el crimen organizado.
Hasta el momento, la FGR no ha informado oficialmente si Rocha Moya compareció en calidad de testigo, investigado o imputado, ni ha dado detalles sobre el contenido de la diligencia realizada este martes.
