A casi un año del secuestro y asesinato de la maestra jubilada y taxista Irma Hernández Cruz, uno de los casos de violencia criminal que más conmocionó a Veracruz y al país durante 2025, la Fiscalía General del Estado confirmó la detención de un sexto presunto implicado en el crimen.
La dependencia informó la captura de Abisaí “N”, señalado como probable responsable del delito de secuestro agravado en agravio de la docente de 62 años, quien fue privada de la libertad el 18 de julio de 2025 en el municipio de Álamo Temapache, al norte de Veracruz.
De acuerdo con las investigaciones, Irma Hernández fue interceptada por hombres armados mientras trabajaba como conductora de taxi en la ruta Álamo–Estero del Ídolo. Durante el cautiverio, la víctima fue obligada a grabar y enviar mensajes intimidatorios dirigidos a otros taxistas para exigir el pago de cuotas a favor de un grupo criminal.
Días después, su cuerpo fue localizado sin vida en un predio de la región norte de Veracruz, hecho que generó indignación nacional tras difundirse un video donde aparecía arrodillada, atada y rodeada de hombres armados.
Con esta nueva captura, suman seis personas detenidas por el caso: José Ramón “N”, Víctor Manuel “N”, Yeana Paola “N”, Octavio “N”, José Eduardo “N” y ahora Abisaí “N”, quienes presuntamente estarían relacionados con células criminales que operan en el norte del estado.
La Fiscalía señaló que un juez emitió la orden de aprehensión tras reunir elementos que apuntan a la probable participación del detenido en el secuestro y asesinato de la maestra. Abisaí “N” será presentado ante la autoridad judicial para definir su situación jurídica.
El caso de Irma Hernández provocó una fuerte discusión pública sobre la violencia y las extorsiones que enfrentan taxistas y transportistas en Veracruz, particularmente en zonas donde grupos criminales imponen cobros de piso y amenazas contra trabajadores del transporte.
La investigación también estuvo rodeada de polémica por las declaraciones realizadas en 2025 por la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, quien afirmó que la víctima había sufrido un infarto derivado de la violencia ejercida en su contra, comentario que generó críticas y debate nacional.
Posteriormente, la propia Fiscalía estatal confirmó que la maestra sufrió agresiones y tortura durante el cautiverio, lo que deterioró gravemente su estado de salud antes de su muerte.
A casi un año de los hechos, el caso continúa siendo uno de los episodios más representativos de la violencia ligada a extorsiones y control criminal sobre actividades económicas en distintas regiones de Veracruz.
