En un movimiento inusual que intensifica las tensiones entre Irán y Estados Unidos, las autoridades iraníes anunciaron este martes 17 de febrero el cierre temporal del estratégico estrecho de Ormuz mientras se desarrollaba una ronda de negociaciones nucleares indirectas en Ginebra, Suiza. La medida coincidió con ejercicios militares en la zona, incluyendo el lanzamiento de misiles durante maniobras de fuego real.
El estrecho de Ormuz, que conecta el Golfo Pérsico con el mar de Omán y por donde circula cerca del 20 % del petróleo transportado por mar a nivel mundial, fue cerrado por varias horas “por motivos de seguridad y preocupaciones marítimas”, según comunicados oficiales de Irán. La República Islámica justificó la acción como parte de ejercicios militares con fuego real realizados por la Guardia Revolucionaria, en una rara muestra de fuerza en medio del diálogo con Washington.
Diálogo nuclear entre Irán y EU en contexto
Las conversaciones nucleares, que se llevan a cabo bajo la mediación de Omán, son la segunda ronda de negociaciones desde la última escalada en la región. Irán y Estados Unidos han expresado cierto optimismo por el progreso, con declaraciones de que se ha alcanzado un consenso sobre principios orientadores para un posible acuerdo, aunque aún no se ha concretado un pacto formal.
Pese a ese avance, persisten diferencias significativas: Washington ha presionado por restricciones al programa nuclear iraní, mientras que Teherán se ha negado a renunciar al enriquecimiento de uranio, y ha vinculado las conversaciones a la retirada de sanciones económicas.
Tensiones geopolíticas y riesgos globales
El movimiento de cerrar Ormuz y los ejercicios con misiles se interpretan como una señal estratégica de Irán para demostrar su capacidad de influencia militar en un punto crucial para los mercados energéticos. Esta acción se da en un contexto en el que Estados Unidos también ha reforzado su presencia naval en la región y ha amenazado con acciones más agresivas si no se logra un acuerdo.
Analistas advierten que aunque la medida fue de corta duración y oficialmente vinculada a maniobras, el hecho de que ocurra justo durante las negociaciones subsalta la compleja dinámica entre diplomacia y demostraciones de fuerza. El estrecho de Ormuz, además de tener importancia estratégica, es un foco de posibles perturbaciones en los mercados del petróleo y la seguridad internacional si las tensiones escalan aún más.
