Autoridades mexicanas detuvieron en Pachuca, Hidalgo, a Alejandro “N”, uno de los fugitivos más buscados por el Buró Federal de Investigaciones (FBI), como resultado de un operativo conjunto basado en labores de inteligencia y cooperación internacional con Estados Unidos.
La captura fue confirmada por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, quien informó que el detenido contaba con una ficha roja de Interpol y una orden de arresto con fines de extradición. Por información que condujera a su localización, autoridades estadounidenses ofrecían una recompensa de hasta 250 mil dólares.
El operativo se realizó sin incidentes y contó con la participación coordinada de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, la SSPC y la Fiscalía General de la República, tras un intercambio de información con instancias de seguridad de Estados Unidos que permitió ubicar al sospechoso en territorio mexicano.
Alejandro “N” es requerido por autoridades del estado de Carolina del Norte por su presunta responsabilidad en el asesinato de una mujer ocurrido en 2016. Además, enfrenta cargos por secuestro en primer grado, robo con arma de fuego y hurto de vehículo. De acuerdo con las investigaciones, la víctima había acordado reunirse con él para resolver una deuda económica, pero posteriormente fue localizada sin vida.
Debido a la gravedad de los delitos que se le atribuyen, el hombre fue incluido desde 2017 en la lista de los 10 fugitivos más buscados del FBI, lo que activó mecanismos de búsqueda a nivel internacional. Reportes de inteligencia indicaban que podría estar ocultándose en distintas entidades del país.
Tras su detención, el sujeto fue puesto a disposición de la autoridad correspondiente, que será la encargada de definir su situación jurídica y dar seguimiento al proceso de extradición conforme a los tratados vigentes entre México y Estados Unidos.
García Harfuch destacó que esta acción representa un golpe relevante contra el crimen trasnacional y subrayó la importancia de la coordinación binacional para la persecución de delitos de alto impacto, al tiempo que reiteró el compromiso de las autoridades mexicanas con la cooperación internacional en materia de seguridad y justicia.
