Este 13 de enero, Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, la atención se centra en una enfermedad que afecta a millones de personas en el mundo y que, aunque suele permanecer fuera del debate público, también impacta de manera significativa a los integrantes de las Fuerzas Armadas en México.
La depresión es uno de los trastornos mentales más comunes y una de las principales causas de discapacidad a nivel global. En México, datos oficiales y estimaciones de salud pública indican que entre el 20 y el 30% de la población ha padecido depresión o síntomas depresivos en algún momento de su vida, mientras que solo una parte de los casos recibe atención médica o psicológica especializada. Tan solo en 2024, la Secretaría de Salud registró cerca de 400 mil consultas por depresión en el sistema público, lo que refleja la magnitud del problema a nivel nacional.
En el caso de los militares mexicanos, la información disponible es más limitada debido a la naturaleza institucional de las Fuerzas Armadas, sin embargo, datos obtenidos a través de solicitudes de transparencia, informes internos y reportes periodísticos muestran que la problemática existe y va en aumento. Entre 2018 y 2024, más de siete mil elementos del Ejército y la Marina fueron diagnosticados con algún trastorno de salud mental, entre ellos depresión, ansiedad y trastornos mixtos relacionados con el estrés.
Evaluaciones internas de la Secretaría de la Defensa Nacional señalan que alrededor del 12% del personal militar presenta síntomas de depresión, mientras que aproximadamente 15% enfrenta trastornos de ansiedad. Estas cifras son relevantes si se considera que los militares están expuestos de manera constante a jornadas prolongadas, situaciones de riesgo, presión operativa, desplazamientos frecuentes y separación de sus familias, factores que pueden detonar o agravar problemas de salud mental.
El impacto de la depresión en este sector también se refleja en los casos de suicidio. Registros oficiales indican que, entre 2018 y 2024, se documentaron al menos 84 suicidios entre personal militar, un fenómeno que especialistas vinculan principalmente con cuadros depresivos no atendidos, estrés crónico y dificultades para solicitar apoyo psicológico dentro de una cultura institucional marcada por la disciplina y la resistencia emocional.
A nivel nacional, el suicidio continúa siendo un problema de salud pública. En México se registran más de 8 mil 800 suicidios al año, con un promedio de más de 20 casos diarios, y en hasta el 80 por ciento de ellos la depresión está presente como factor principal, de acuerdo con datos de salud mental y análisis epidemiológicos recientes.
Especialistas coinciden en que uno de los mayores retos dentro de las Fuerzas Armadas es el estigma asociado a la atención psicológica, ya que solo cuatro de cada diez militares con síntomas de depresión o ansiedad buscan ayuda profesional, lo que retrasa diagnósticos y tratamientos oportunos.
En el marco del Día Mundial contra la Depresión, organizaciones de salud mental y expertos subrayan la necesidad de visibilizar esta problemática en todos los sectores, incluyendo el militar, así como de fortalecer los programas de atención psicológica, prevención del suicidio y acompañamiento emocional, recordando que pedir ayuda no es un signo de debilidad, sino una acción clave para preservar la salud y la vida.
